
bienes, tal como sugieren las continuas nevadas que estamos teniendo en este invierno. Y se esperan más hasta marzo, pero mucho me temo que no van a augurar buenos réditos, pues la tan traída y llevada crisis está presente en muchas familias, evitando el consumo, pues no hay pa' na', y la cuesta de enero en la que nos encontramos se vuelve más pendiente que nunca.
Así que hasta que nos podamos mover un poco, y como de momento no cuesta dar una vuelta, os invito a pasear por el entorno de la catedral, más bella que nunca.
