
La catedral de León es una joya en sí misma,tanto por su continente con sus arcos y arbotantes, como por su contenido,sus preciadas vidrieras,que representan pasajes de la religión católica y sus tres rosetones que nos muestran un colorido majestuoso.
Cuando estás dentro te envuelve una grandiosidad,una paz,aunque no seas creyente.Te invito a que entres y lo experimentes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario